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Chicago - sur, USA

La maravillosa obra de Dios en las misiones

 

 

Describir la obra misionera es como querer explicar las motivaciones más profundas de la redención humana, ante esta maravilla sobre natural, sólo podemos ser cómplices del salmista quien viendose imposibilitado para describir la grandeza de Dios recurrió a lo que más puede impactar humanamente al hombre y es la naturaleza misma:  Los cielos cuenta la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

 

Describir la obra misionera es tan complejo que implica fusionar al creador con el creado, y desde la perspectiva humana resulta un tanto delicado encontrar la precisión de las palabras para dibujar lo que pareciera ser un camino de aventura y que en mi mente sería semejante a un hombre aparentemente solitario que va con su alforja a cuestas por el desierto de este mundo buscando tesoros escondidos que se encuentran en todas las direcciones del planeta, llevando la palabra de Dios, única herramienta  que detecta y localiza en bruto un preciado tesoro que luego con el mismo instrumento de búsqueda, lo limpia y purifica; esas son las almas que aceptan ser salvas, y se van agregando al reino de los cielos. El encuentro de estos tesoros permite que la pasión se aumente y la esperanza nunca se pierda. Esta  escena nos hace comprender mejor el porqué de la comisión: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Por esto la palabra debe rastrear toda la faz de la tierra.

 

En la obra misionera se logra entender en buena parte la multiforme sabiduría de Dios, cuando en medio de la tormenta, en la oscuridad de la noche, donde todas las armas de fuego del maligno nos apunta para impedir que el glorioso mensaje de salvación se predique, estando ahí entre la espada y la pared, sin salida alguna, surge de la nada una respuesta, un escape y una victoria más.

 

No puedo ni podré olvidar cuando el país de Honduras mediante su ministro de relaciones exteriores negó nuestra solicitud de residencia, para poder predicar el evangelio de Jesucristo en esa nación, muy a pesar de haber entregado toda la documentación requerida y poseer la representación de tres abogados; tenía escasos 15 días para abandonar el país que ya amábamos, con los primeros convertidos, nuestros hijos en sus estudios, y establecidos con todo lo elemental que posee una familia. La mente parece ser envuelta  de confusiones y pululan las ofertas fraudulentas, e ilegales, allí se intensifica esa búsqueda incesante en oración y ayuno para que el creador de una respuesta, y estando en la presencia de Dios, él me dijo en visión busca la calle principal, entendiendo que debía localizar a la persona que tuvo en sus manos nuestros documentos y dio la resolución negativa; pero ¿cómo hacerlo?, si los mismos abogados habían solicitado una entrevista con la persona de gobierno, y les fue denegada. A sólo dos días para vencer el plazo de permanencia, hice llamar a la señora que nos rentaba la casa de habitación y también de oración, para darle el pago de la renta y comentarle la situación, cosa que hice y le agregué, estoy buscando una persona que me de información de como localizar y hablar con la ministro de gobierno, saber donde vive para preguntarle el porqué de la negativa a nuestra solicitud. Ella se sonrió y me dijo esa persona que busca soy yo, la ministro de gobierno es mi amiga, ella estudio con migo en la universidad y su oficina está al lado de la mía, podemos ir mañana a primera hora a su oficina. Esto parecía ser la luz con la que inicia un día que será soleado. Era el último día de permiso para estar en el país. El día siguiente llegamos a la oficina y la secretaria de la ministro dijo que ella no se encontraba en el país, pero la señora con quien iba me alentó diciendo, esperemos un momento más porque suele suceder que cuando la ministro no desea ser entrevistada deja ese mensaje y entra por una puerta secreta ubicada en la parte trasera del edificio,  transcurrieron quizás unos diez minutos los que se me hicieron eternos, tras los cuales  entró la mujer que esperábamos, de inmediato con sonrisa en labios ambas se saludaron con un buen abrazo de sorpresa y amistad y la ministro le dijo: estoy para servirte, la señora Vilma Paz, mi acompañante, me presento con la ministro de gobierno, la señora Gladys Arebalo y agregó: el pastor es mi inquilino y tiene un problema que contarle, lo cual hice con detalles, la ministro solicito a su secretaria trajera los expedientes, los cuales después de examinarlos dijo, es cierto,  esta solicitud ha sido denegados, pero no por mí sino por mi asistente quien cuando estoy fuera del país toma estas decisiones, y esa persona es enemiga del evangelio y asintió: pero aquí quien manda soy yo, y es suficiente saber que usted viene a predicar la palabra de Dios a nuestra nación para que obtenga inmediatamente la residencia con toda su familia.

 

La gloria y la honra le pertenecen al dueño de las misiones.

 

Pero si lo que se desea es resumir o interpretar en una sola palabra la obra misionera, tenemos que decir " Emanuel  "  eso es la obra misionera.

Elvis & Farides Gutierrez

Misioneros México